Historia
“ Por mi patria, educar y servir “ha sido desde 1998 el ideario que fortalece día a día el servicio educativo incluyente de la Universidad Justo Sierra. Esta institución de educación superior se instala en la Ciudad de Rioverde, San Luis Potosí, por iniciativa del Lic. Francisco Javier Bazaldúa Cárdenas y un grupo de entusiastas emprendedores, ofertando carreras con reconocimiento oficial cuyo propósito fundamental es cubrir las expectativas de preparación profesional de quienes han terminado el nivel medio superior en el país, para coadyuvar en la formación integral de profesionistas comprometidos con el desarrollo social, económico, político y cultural.La Universidad lleva el nombre de Justo Sierra en reconocimiento al Maestro de América por su aportación invaluable a la educación y su visión pedagógica – social que representa admiración y respeto por quienes integran el Consejo de Administración de esta institución. Es por ello, que la Universidad pretende no solo que la educación sea un concepto, sino propiciar su trascendencia en beneficio de las generaciones futuras, con base en las ideas liberales y democráticas en el marco de una educación de calidad al alcance de todos.
Biografía Profr. Justo Sierra Mendez
Don Justo Sierra Méndez nació en Campeche, México, el 26 de enero de 1848. Fue hijo del también escritor don Justo Sierra O'Reilly, (1814 - 1861), eminente jurisconsulto, novelista, historiador, y de doña Concepción Méndez Echazarreta. Principió sus estudios en la ciudad de Campeche, su ciudad natal, bajo la tutela del maestro Eulogio Perera Moreno, quien deja profunda huella en él, posteriormente ingresa al colegio Clerical de San Miguel Estrada para después partir a Mérida donde se inscribe en el Liceo Científico y Comercial, sin embargo, es la biblioteca de su padre la que daría mayor solidez a su preparación intelectual inicial.
Sierra Méndez publicó sus primeros ensayos literarios a partir de 1868. Se da a conocer con "Playera" En el Monitor Republicano publicó sus "Conversaciones del Domingo", cuya parte medular son los relatos que forman el libro Cuentos Románticos. En la revista El Renacimiento, su novela El Angel del Porvenir. Escribió también en El Domingo y en El Siglo XIX y probó suerte, en el género del drama, con su obra Piedad. En sus preocupaciones por la historia, la sociología y la educación, adquirió poco a poco madurez y evidenció sus cualidades en los artículos que escribió en La Tribuna, en La Libertad, de la que fue director hasta la muerte de su hermano Santiago, y en El Federalista. Asimismo, publicó por entregas, en El Mundo, las impresiones de su libro En tierra yankee.
Fue varias veces diputado al Congreso de la Unión y Ministro de la Suprema Corte de Justicia en 1894, de la que llegó a ser Presidente y Subsecretario y Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, entre los años de 1901 y 1911.
La obra de Justo Sierra es una de las más ricas y caudalosas de su tiempo. Registra las manifestaciones espirituales y culturales más significativas de la época de grandes cambios que le tocó vivir. Narraciones, poesías, discursos, doctrinas políticas y educativas, viajes, ensayos críticos e historia, forman el valioso material de la obra de Justo Sierra Méndez. La poesía, el teatro y la prosa narrativa, son obras de su juventud; la historia y la obra educativa de su madurez; el periodismo político y la prosa literaria, ejercicio constante a lo largo de toda su vida. Son sus epístolas rica fuente para la historia.
Siendo diputado pronunció aquella celebre frase: "el pueblo tiene sed y hambre de justicia".
En el 150 aniversario de su natalicio su nombre fue inscrito en letras de oro en el recinto de la Cámara de Diputados.